El pasado día 8 de Febrero, el Centro de Arte Contemporáneo Huarte, inauguró una exposición del fotógrafo Miguel Leache que lleva por título “Por los días felices”.

Según se explicaba en un artículo de Diario de Navarra el mismo día de la inauguración, “el espacio reúne 92 fotografías que muestran espacios deshabitados tras el desahucio, además de una producción videográfica, que plantea la fase inicial del ciclo, en el borde de las ciudades en construcción”.

El director del centro, Javier Manzanos, expresa en dicho artículo: “La exposición nos muestra el trabajo desconocido de Miguel Leache, al que conocíamos en su faceta pictórica. Tenemos a un gran fotógrafo al que descubrimos ahora”.

El artículo continúa: Manzanos destacó la disposición “canónica” de la exposición en la que las protagonistas son las fotografías, que quedan solas, expuestas ante el espectador. “Nos sitúan es un momento en el que arte conecta con la sociedad”, con una mirada artística y abstracta.”

Necesario más que nunca parece que es conectar con la sociedad desde ámbitos de la cultura, más en estos tiempos y mucho más en esta realidad tan desgarradora que son los numerosos y diarios procesos de desahucio. Imprescindible debería ser también acercarse a la sociedad desde una ética evidente y diáfana, tanto por apelar a un tema tan dramático, como por hacerlo desde un espacio público.

El caso es que, una iniciativa que debería ser ejemplo de respeto a los afectados y de pura decencia por su ubicación en un espacio publico, ha generado una importante controversia.

Explico el motivo.

La dedicación profesional del autor de la exposición, el Sr. Miguel Leache, es la de ser un procurador que trabaja habitualmente al servicio de los bancos que provocan los lanzamientos (espantosa palabra), obteniendo un beneficio económico y profesional por ello. Quizá el Sr. Manzanos desconocía también esta faceta además de la de fotógrafo. Todo entraría dentro de la perfecta y legítima normalidad en la actividad profesional del Sr. Miguel Leache, si esa actividad de participar activamente en los desalojos de las familias desahuciadas no tuviese como añadido la exhibición de esta exposición y la publicación de un libro que apela, como interpreta el Sr. Manzano, al gesto artístico y abstracto de unas imágenes de las q el Sr. Miguel Leache es parte responsable directa en su continua colaboración con las entidades bancarias responsables de los desahucios.

Tener acceso a una vivienda vacía escasos minutos después del desalojo para  fotografiar los objetos que quedan testigos del drama, y tratar de darle una apariencia de sensibilidad cuando se es parte responsable de la maquinaria implacable que desata tragedias sin un mínimo atisbo de remordimiento, es, cuanto menos, insólito. Justificarlo y exhibirlo en un centro público apelando a una mirada artística, cuando el hecho artístico se rodea de estas circunstancias, considero que es provocador, insensible y ciertamente desafortunado.

Titular la exposición “Por los días Felices” es francamente desconcertante.

Contemplo también, viendo este título, la posibilidad de que la decisión de exponer el material con este nombre, sea quizá un gesto de provocación que pretendiese generar un mayor interés en la exposición y en el propio centro. En el mundo del arte, la provocación siempre fue parte importante de lo que ha sido su evolución, su desarrollo y la curiosidad por parte de la gente. Pero incluso en ese supuesto caso, cabría decir que hay formas y formas de plantear lo que pretendería ser un gesto provocador. En este caso, si la exposición tuviese esta supuesta pretensión, las formas se antojarían ciertamente desafortunadas y torpes.

Quiero expresar la profunda decepción que siento por el hecho de ofrecer un espacio público a un gesto artístico absolutamente provocador y de un incalificable cinismo con las víctimas que viven un drama absolutamente descomunal.

El enlace  muestra una actuación como procurador del Sr. Miguel Leache al servicio del banco BBVA. (Información obtenida vía 15MPamplona)

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