Han pasado ya 5 días desde el Viernes pasado cuando dos bancos, Kutxabank y Caja laboral, anunciaban que paraban sus desahucios. Ante la consternación vivida por el suceso de Barakaldo, urgían las medidas y los gestos. A esta medida se les sumó poco después la banca en general hablando de dos años de paralización en los desahucios. Hablan de “casos extremos” pero, ¿qué caso en el que te quiten tu casa arruinándote la vida porque quedas con una deuda indecente no es extremo? Es la ley la que parece ser extrema.
También, cómo no, los partidos mayoritarios del eterno bipartidismo actuaron con aparente sensibilidad y urgencia, planteando una reunión de sabios y expertos en la materia para el lunes 12 por la tarde.

Tras una primera tarde reunidos, el PP trataba de dar una imagen de sensibilidad y normalidad, de progresos, el PSOE contaba que había serias diferencias para llegar a un acuerdo. El conservadurismo del Gobierno choca con una sorprendente, exigente y oportunista valentía de la oposición, da igual quién esté en qué lado, ambos se justifican. Se reúnen el martes de nuevo y es fácil de imaginar, por las noticias que ya en la noche escuchamos en los informativos, que el cúmulo de gestos, de términos tan difícilmente “acotables” como  “casos extremos”, de imágenes y declaraciones en una responsabilidad calculada y compartida, de páginas  en prensa y minutos de radio, que no habrá una solución real y evidente para un drama que no tiene comparación en el resto de países, que todas esas intenciones de días cercanos serán seguramente un mar de palabras que caigan en un inmenso saco roto para demasiada gente. Cualquier estadística que den en toda esta cuestión, será sin duda demasiada gente.

Comentaba Cayo Lara esta mañana en la radio que esos supuestos “casos extremos” de los que hablaba la banca no eran más que una línea roja intocable, infranqueable, marcada por un sector financiero que se adelantó  interesadamente a las iniciativas del legislativo (qué grande les queda el nombre en toda esta circunstancia) para dejar marcados unos límites claros y perfectamente establecidos.
Duele pensar que está en lo cierto, que tanta “solidaridad” después de un saqueo indecente no tiene ni una mínima y ridícula posibilidad de llegar a ser creíble; la “solidaridad” de la banca del expolio y las preferentes, y la “sensibilidad” de los partidos que rechazaron sistemáticamente todas las propuestas que se votaron en el congreso para tratar de ser sensibles con una realidad terrorífica e indecente. ¿Dónde queda la urgente y vital credibilidad para esta situación con una actitud tan procaz?

Duele ver que pocos días después de gestos y sensibilidades, mientras los partidos siguen negociando, aparecen las líneas rojas que claramente no se podrán tocar. Se habla de la imposibilidad de la retroactividad, (La Vanguardia, Martes 13 a las 15.00h) y no se dan motivos éticos, de decencia o de sentido común ante la sinrazón de una ley infame a todas luces, se habla con contundencia de seguridad/inseguridad jurídica. Las leyes, una vez más, por encima de la ética y la decencia como vía para justificar la osadía de lo que viene siendo una estafa descomunal. Resulta especialmente doloroso leer a Jiménez Latorre, Secretario de Estado de Economía, en el último párrafo del artículo de La Vanguardia, hablando sobre el balance del Código de buenas prácticas, cuando se confirman más de 500 desahucios al día en las últimas semanas.

Decepciona comprobar cómo los partidos mayoritarios, mayoritarios y excluyentes de toda aportación que esté fuera de este bipartidismo triunfante, especulan en negociaciones y gestos con una responsabilidad hacia la ciudadanía, cuando su propia posición, contradictoria en años de insensibilidad reiterada, les convierte en un perfecto ejemplo de cinismo mayúsculo, superlativo, desconcertante. Asquea comprobar cómo entendieron la necesidad de asumir responsabilidades sólo por el miedo que les provocó la posibles consecuencias de varios casos reiterados de desesperación suprema, aunque no se movió conciencia alguna en sus Señorías con el abominable número de más de 500 dramas al día.

Isaac Rosa y Carlos Bardem comentaban en Twitter esta mañana que toda esta parafernalia de gestos e intenciones no pretenden otra cosa que parar, amansar la indignación y la creciente implicación y sensibilidad que la ciudadanía tiene en este drama. Esta situación debe hacer más sensible de la realidad a la población, para realmente ver qué consecuencias y qué grado de compromiso real tienen las medidas que se tomen para evitar los desahucios. Conviene insistir que el Gobierno ya tomó como medida meses atrás lo que se llamó “Código de buena prácticas”, gesto que como ya se ha visto, ha sido absolutamente estéril, ya lo explicamos en el post La realidad del Código de Buenas Prácticas, aunque los más de 500 desahucios diarios en las últimas semanas son evidencia suficiente de la nula intención de abordar con responsabilidad esta situación. Convendrá insistir entonces por el escepticismo que provocan sus intenciones.

Después de los voluntariosos gestos del fin de semana, las considerables dudas que se suman a la situación real de hoy Martes, (según escucho en La Ser en Hora 25, PP y PSOE se emplazan a mañana miércoles por la tarde ante la falta de acuerdo), deben hacer crecer aún más esa sensibilidad en la ciudadanía, como se vivió el Viernes, sensibles con la desgracia de Barakado, para seguir organizándose y seguir luchando de forma tan excepcionalmente digna contra una indecencia difícilmente comparable, para obligar a cambiar la ley, una ley que imponga a los bancos unas condiciones que garanticen lo que la propia Constitución Española dicta en su artículo 47:

“Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación. La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos” 

Post escrito el Martes 13 en la noche,antes de saber la infructuosa negociación de PP – PSOE hoy miércoles 14de noviembre.

Post de Antoni Gutiérrez-Rubí Miércoles 12 de Noviembre  ¿Está la política desahuciada?

La PAH ante la infrustuosa negociación PP PSOE hoy miércoles 14 de Noviembre Mientras PP y PSOE hablan de acabar con los desahucios sin adoptar soluciones, la PAH actúa también en juzgados.

Anuncios